Mi mente es la principal fuente de vida. En algunas ocasiones mi fuente de motivación es obstruida por algunas ideas vagas que abundan en ella, son sensaciones raras, como si fuera una obsesión estar clavado en ellas y a la vez no estarlo, realmente es raro.
Este día va a ser memorable, ha sido quizás el más estrafalario y vívido a su vez debido a todos los sucesos que han pasado en mi vida el último par de años. Me he enfrentado ante situaciones bochornosas, ridículas, simples, alegres, tristes (y sobre todo a finales del año pasado ya no sabía ni qué demonios era mi vida) y los más felices sin lugar a duda que han sido esté último par de meses.
-Por algunos segundos mi cuerpo lascivo perduró empapado de pesimismo. ¡Oh Madre Naturaleza! Soy digno de ver tu presencia ante estos ojos cansados de tanta basura con la que cargo. Apiádate de mí, soy tú humilde hijo triste envuelto en lagrimas… recuérdame por siempre.
Tristes palabras aquellas… ahora nada más suspiro y sonrío, veo el lado bueno de las cosas, las medito y continúo con mi camino. Simplemente no sé que me ha pasado pero está de maravilla…
-Cuando mi cuerpo está en reposo el palpitar de mi corazón suena por todas las paredes internas de mí ser, ese sonido peculiar que indica que estoy con vida a pesar de que cuerpo "cansado" esté reposando. Al igual que el palpitar de mi corazón, la ardua labor de mi mente tampoco cesa en dejar de pensar las grandes cosas que aún tengo que lograr.
Ahora mis ideas son igual de fuertes y enormes como mis puños furiosos en busca de mis sueños. Mis piezas corporales tiemblan de emoción cuando pienso en el porvenir.
Debo de dar las gracias al grupo de amigos preparatorianos qué sin su ayuda no estaría pensando y sintiéndome de esta manera.
-La sangre que bombea mi corazón a través de venas y arterias van bañadas de esperanza. ¡Sí!, empapados de ese carácter acérrimo, imparable. Mis brazos fuertes, exclaman la fe y la actitud de perseverar en mis metas.
Pensamientos e ideas yacen en el pulso de las olas en un atardecer anaranjado, definitivamente marcan mi fuerza de voluntad a superarme como persona ¡Ah olas imponentes! Compartan conmigo su fuerza bestial en el viaje que estoy por emprender… a ser mejor YO.

Un texto cargado de una actitud bastante positiva, qué bueno mi estimado. :) Felicidades
ResponderEliminar