miércoles, 30 de mayo de 2012

Las rayas.


Estoy acostado viendo un lienzo en blanco y una infinidad de cosas.

Detrás del papel, en lo lejano donde mi vista se hace borrosa hay flores tan hermosas que parecen personas caminando a orilla de la bahía, movidas por la suave corriente que viene de los volcanes y trae consigo el canto de las piedras y la flora desértica.

Me concentro de nuevo en el cuadro intacto y empiezo a respirar lentamente, a contar de uno en uno. La inspiración viene gracias a la calidez de la música que flota a mi alrededor. La emoción se apodera de mí, el sentimiento se incrementa y ya no hay ataduras, ni cadenas… solamente este hermoso paraje al que sucumbo cada vez más.

Mi mente empieza a crear hermosas sensaciones, perfectas situaciones. Tú, yo y los demás en el fondo del lago flotando como pequeñas partículas de polvo estelar en el profundo Universo.

Todos estamos ascendiendo a la superficie, con esperanzas sinceras de volver a dar un nuevo respiro y hacer algo diferente, algo que deje huella en los demás, en aquellos que también estuvieron suspendidos en aguas puras y en los que aún no lo han estado.

Ahora el lienzo ya no está blanco, en este momento es azul, tan obscuro que raya en lo negro. Gracias al movimiento mental y los efectos provocados en todo mi cuerpo, el lienzo empieza a rayarse con delgadas y gruesas líneas de colores, de arriba hacia abajo, de un lado a otro lado… esta es mi obra maestra.

Todos somos colores y tamaños diferentes, cada quien marca su propia línea pero al final del día la raya que espero cruce sobre mí no lo hace, no deberé de preocuparme, hay más líneas por encontrar en este hermoso lienzo garabateado y cada vez más se van incluyendo líneas pintando sobre otras, borrándolas con un nuevo pincelazo y dando nuevos aires de esperanza con las nuevas que vienen.








Ayer fue un buen día para sonreír, y lo hice. 
Hoy también parece que lo será.
Eso lo sabré cuando llegue la hora de descansar y 
esté listo para sonreír el día de mañana”

Ish.

jueves, 24 de mayo de 2012

Pasivo-Agresivo


El palpitar de mi corazón es lento. Mi mirada se centra en la vida cotidiana de los demás: gente enamorada, lastimada o peor aún, confundida.

Todo explota a mí alrededor y puedo ver claramente a través de todos ellos.
   
                                                                              Yo no soy el juez que dictamina la vida de los demás…

Simplemente soy otro mortal que ve su reflejo en ellos.


Me entrometo como fantasma entre el conglomerado grupo de individuos que están en este círculo. Los acaricio, los huelo, les susurro y nadie voltea.
Veo mujeres hermosas y me acerco cual depravado lo hace sigilosamente antes de abrir su túnica ante su presa, la diferencia es que en mis ojos lujuriosos y en mi boca húmeda solamente hay palabras sinceras. “No te desanimes, no todo está perdido… aún hay luz en esta vida, ¡mira, allá en aquel pequeño monte de tierra hay niños jugando con sus juguetes de construcción, unos hacen pistas y otros las recorren con sus autos de lujo. ¿Ves? Aún hay esperanza”

Soy un pervertido que comparte su manera de ver
 las cosas con los demás así como lo han hecho conmigo.

El tráfico de vehículos, las señoras gritando a los microbuseros, los retraídos sociales que solamente obedecen a su reproductor de música…

Pero concentran toda su energía en todo lo que hay a su alrededor. En sus plegarías esta el bienestar integro de las personas y que a su vez quieren compartirlo con los demás. Un caso más, acerquémonos al joven más cercano.

El tiene la mentalidad de querer ser músico y expresar millones de cosas hacía los demás a través de ella pero por el momento concentra su energía en más cosas, ya no solamente es el gusto musical sino también ejerce una profesión y afortunadamente está empezando a experimentar la situación de las relaciones, ya no piensa que todo su tiempo es para él, hay más situaciones.

En su corta experiencia en esta nueva ola de emociones se da cuenta que muchos centran su emoción en alguien o algo, también percató que él dependía de algunas cosas materiales para tener un estado anímico estable.

Muchas veces el fue participe y ferviente seguidor de la corriente “así soy y ¿qué?” o “No voy a esperar a que las cosas lleguen…” el tiempo a avanzando y se da cuenta que solamente es cuestión de comprensión, de tener bases y muchas ganas de aprender de los demás.

Por el momento permítanme regresar a mi “consciencia” y cambiar de canción.