lunes, 1 de marzo de 2010

Cuenta regresiva.

Ya no sé ni si quiera donde estoy. El cuerpo y la mente se han quedado lejos, muy lejos… ya no se ni si quiera que soy.

Intenta recordar las últimas cosas hermosas de tu vida… intenta.

Recuerdos, es lo último que nos quedará al final.

Procesando información…. En cuenta regresiva… cargando… cargando… cargando… carga completa.

- Te odio – me dijiste en aquella estación de camiones – no te quiero volver a ver.

- Esta relación ya no tiene sentido.

Los últimos momentos que pase contigo fueron ásperos y amargos – tu voz fue quebrándose lentamente hasta caer en un llanto profundo, ya no dijiste nada solamente llorabas y yo te miraba sin poder hacer nada… quizás esperabas algún tipo de consuelo o un abrazo pero, al ver que no decía nada inmediatamente gritaste - ¡Lárgate!, ¡lárgate, maldito!. Así fueron las últimas dos semanas de nuestra corta y raspante relación.

Quizás nunca debí haber dicho esa palabra, tal vez no necesitaba decirte – te amo – después de una semana de conocerte… pero, para mi fue impactante haberte conocido cambiaste mi mundo prácticamente en los primeros segundos que intercambie palabras contigo.

Cada vez que terminaba de escucharte y me preparaba para contestarte era muy difícil ya que me dejabas sin aliento, devorabas todas mis palabras con el exquisito aroma de tus labios, el fulgor de tus enormes ojos y esa sonrisa de confianza… de tanta que notabas mi nerviosismo, eso fue lo que más me gusto de ti… tu manera de hacerme sufrir por recuperar palabras hechas polvo.

Lamentablemente fui poca cosa para ti, no te di suficiente…

Te amo. Vuelve. Te necesito, se que me necesitas… bueno…


 

Adiós.

1 comentario:

  1. Devorabas todas mis palabras con el exquisito aroma de tus labios, el fulgor de tus enormes ojos y esa sonrisa de confianza… de tanta que notabas mi nerviosismo, eso fue lo que más me gusto de ti… tu manera de hacerme sufrir por recuperar palabras hechas polvo.

    WOW SR, MUY BUEN FINAL!!!!

    ResponderEliminar