
¡Oh!, mira que hermosa luna – le dije a mi compañero.
Los días han estado muy frescos con lluvia todo el día. Otoño esta en pleno solsticio, las mañanas son frescas, el mediodía es cálido pero aún así conservando esos aires refrescantes, los atardeceres son una odisea de colores junto con la puesta del sol. Relativamente todo esta conectado desde el apogeo hasta el descanso de la luz radiante, pero, todo no concluye en el crepúsculo, una nueva luz esta por salir.
Otra luz distinta esta por irradiar el cielo. La luna de Octubre. Fastuosa, majestuosa, dadivosa y todas las palabras que describan lo bella que es. Esto es para ti, que nos haces sentir aún más humanos, más insignificantes ante tu estética incomparable.
¡Oh!, lunas de octubre, abriguen mi ser.
¡Oh!, hermosas lunas de octubre, purifíquenme.
¡Oh!, lunas de octubre, enamórenme de mis semejantes.
Lunas de octubre, las seguiré observando mientras iluminas mi camino.
La luna nos da luz, luz fría, pero que en estas noches frescas, como son las noches de octubre, noches de otoño, noches transparentes, limpias, bañadas por la lluvias recientes, nos invita a su contemplación..
ResponderEliminarLa luna refleja la luz del sol, no tiene luz propia, no tiene vida, no tiene alma, pero me gusta más pensar que es como nuestra hermana, la hermana luna.
Como reflejo de la luz del sol, ella por si sola es capaz de inspirar al poeta, al escritor, al compositor de música, para que a través de ellos, de sus palabras y sus notas musicales nos induzcan a los recuerdos, a los sueños, a las ensoñaciones. A expandir de vida al espíritu.