
El momento esperado ha llegado. Aquellas noches que suplicaste a las estrellas y a la luna que te socorrieran con un poco de ayuda en tu infame vida, al fin te han escuchado. He notado ese cambio en ti, ¿qué es lo que te hizo cambiar?, porque no fueron las estrellas ni algún conjuro astral, ¿qué fue? El día que te vi y note tu cambio fue uno de estos días que ibas caminando por la carretera en dirección al sur, me quede con la idea del Ismael curioso, introspectivo, meditador. Cuéntame qué pasó.
Bueno, ¿recuerdas aquel día que me viste en la carretera?, te voy a contar brevemente que me sucedió:
Fue un sábado normal como cualquier otro pero desde que desperté supe que iba a tener algo de intensidad, algo que estaba esperando desde hace mucho, ¿me entiendes?, ok, iba caminando por esa carretera y a la vez pensando en lo bien que me he sentido últimamente, quiero y me quieren (esas personas que en las últimas tres semanas he tenido la oportunidad de contar con tan sincera amistad y que he disfrutado de su compañía). Prácticamente me encuentro donde las calles no tienen nombre y lo único que transitan son amor, alegría, esperanza y todo el listado de cosas hermosas que la vida misma te puede dar cuando te propones estar bien. Fíjate que también me he sentido bien porque creo estar haciendo bien ayudando a una persona en tener confianza en sí misma y disfrutar el momento, las cosas pasan por un motivo no las puedes cambiar y menos cuando se trata de seres humanos.
Te puedo decir qué mientras más camino por estas calles, más me hago a la idea de lo feliz y satisfecho que me encuentro de tener un bonche de sentimientos hermosos que solamente salían cuando los necesitaba, ahora fluyen por si solos, creo que ellos están expresándose a flor de piel en este momento.
Con respecto el rumbo que llevo hacía el sur es porque me estoy preparando para llegar triunfante a casa, que mis padres vean el fruto de la semilla que sembraron en mi. Ellos saben de qué árbol vengo pero esta vez es diferente, ya no hay luces destellantes, ya no hay engranes que atormenten mi existencia, ya no hay penumbra en mi ser solamente hay amor y paz para todos mis semejantes que están alrededor. Si, cómo escuchaste, me encuentro en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
Me dio gusto en volverte a ver y conversar conmigo mismo después de tanto tiempo.
Te saludaré a papá y mamá de tu parte, si, ya sé, no me olvido de tu hermana que te ama a ti y a mí.
Nos vemos pronto, Ish.
Te quiero.
te quedo muy bonito, me gusto mucho...
ResponderEliminarSssssssssssssss excelente men, sin duda un escrito a la altura de las circunstancias
ResponderEliminarME ENKANTO LO DEMAS TU YA SAVES GENIAL!!! SIN PALABRAS :P
ResponderEliminaromg... genial ish :D me gusta la profundidad .. y la super proyección :D
ResponderEliminarCada vez escribes con mayor intensidad y sentimiento, muy bien hay un gran progreso, sigue así...
ResponderEliminarQue profundo!! =D
ResponderEliminarMuy bien Jose! sigue así, muy intenso =D