sábado, 29 de mayo de 2010

Al final, siempre hay una sonrisa.

Ayer me volviste a visitar, querida melancolía.

Había veces que deseaba tu presencia pero no aparecías, creo yo porque aún no era el momento. Si, no era el momento de estar pensando en porque la noche cubre con calma la fatiga de las almas cansadas de tanto caminar, trabajar, hablar y pensar en los detalles de la vida diaria.

Esta publicación no es una especie de diario o algo así por el estilo, es más bien como carajos me sentía en ese momento… completamente basura, pero bueno, solamente fue una noche y no fueron muchas más así que me tomaré la molestia de escribir lo que vi/sentí en la madrugada…

Agarre un cigarro y me levante del sofá, por lo tanto pensé en poner una canción para fumar y pensar un momento. Listo New Paths to Helicon (Part 1) de la banda escocesa de post rock: Mogwai.

La canción tarda un poco en tomar forma, por lo tanto tome el encendedor que estaba en el piso, me lleve el cigarro a la boca y salí de la casa mientras la triste melodía cobraba forma. Para esto la silla de mi bisabuela estaba acomodada a un lado de la puerta principal, decidido a encender mi cigarro, torturo el encendedor para que arroje chispas y se haga la combinación luz más gas y se cree una pequeña flama incandescente, con la otra mano la cubro alrededor para que no se vaya a apagar. Misión cumplida, el cigarro ha sido encendido.

Jalo el primer toque de humo, inhalo y aguanto un instante mientras tomo asiento. Después de contener un rato el humo lo exhalo con la cabeza hacia arriba y la vista hacia abajo, en eso observo la enorme luna pulsar a ritmo de la canción en desarrollo, de nuevo inhalo y exhalo.

Así pasaron varios minutos mientras pensaba mirando la hermosa penumbra que los cerros reflejaban con el fulgor de la luna. El cigarro se había acabado y la canción ya se estaba repitiendo de nuevo. Pensé:

Capturaré el estado en el que me encuentro, no me importa si se ve mal o bien pero lo haré.

Listo, he dejado este archivo abierto por días y… me siento mejor.

martes, 25 de mayo de 2010

Sueños gratificantes.

Acabo de despertar de una siesta profundo del cual recuerdo nada, solamente un lapso obscuro mientras descansaba. Siento mi cabeza a punto vomitar debido al vació creado en el mundo de mis sueños, pareciera que dentro de ese hoyo no había nada pero tal vez sí lo haya.

Haciendo a un lado el dolor de cabeza y el gesto de confusión que se expresa por las mañanas cuando uno no recuerda nada, apareciste ahí, si en pleno centro de mi mente iluminando todo alrededor. Aunque no te conozca físicamente estaba allí tu rostro, te cabello, tus tics, simplemente estabas tú. Aún más confuso me agarra la cabeza con ambas manos y sonreí – me has alegrado el día, gracias. Te lo dije en mi pensamiento tal cual se lo expresas a cualquier deidad en el momento de estar contacto divino.

De repente desapareciste y nuevamente quedo ese vacío obscuro, de confusión intrigante… sí, si quedo eso pero ahora me puedo mover más fácil y seguir normal en este sendero imaginario.

Me puse de pie, estiré mi robusto cuerpo hasta estirar por completo mis extremidades y esboce un sofocado sonido de satisfacción - ¡Ah!

Luego puse música especial para adecuar el momento, me acerque a la cocina por un vaso pero me di cuenta que mi vajilla estaba sucia – al rato lavaré los trastes… si, lo haría en un momento más pero primero necesitaba beber agua, me dedique un tiempo en la cocina mientras veía que era obligatoria una limpieza profunda de la cocina – y estoy estudiando gastronomía, je, en fin, empecé a caminar en dirección al garrafón, llegué y levante la pequeña perilla de plástico del porta garrafón, mientras salía el líquido vital, fresco y reconfortante en una mañana donde despiertas sin saber cuánto tiempo dormiste, créeme que es muy sabroso hacer eso.

El vaso estaba lleno pasada la mitad, baje la perilla y gloriosamente di mi primer sorbo de agua. Contento y fresco me salí de la cocina, caminando dispuesto a escribir todo lo que has leído antes y por último sazonando el momento con lo siguiente:

Querido Rimbaud:

Las cosas parecen tan feas en este mundo desde el punto donde lo ves, las esperanzas se han ido, la tristeza te ha consumido y no ves alguna esperanza de seguir aquí. La existencia te parece aburrida, no le hayas sentido el estar en un lugar obscuro y sin color.

Por lo tanto, te invito mi querido "amigo" a ver la vida desde otro entorno, sonríele a todo sin importar cuán fea este la situación.

De antemano, también te quiero agradecer el que hayas estado aquí esta mañana.

Tu amigo que te recuerda.

Verlaine.

jueves, 20 de mayo de 2010

Me encantas... en mis sueños.

El ruido del conglomerado tráfico en la carretera, personas conversando a través del móvil, máquinas trabajando en horas que no está permitido laborar, en fin todo parecía tan normal en la esquina donde esperaba mi camión para ir a casa.

Mientras esperaba a que mi transporte pasará por la larga línea de microbuses que se detenían para alzar gente o en su casa atropellar ya que no saben si detenerse frente o arriba de ti, es un peligro esperar la llegada un micro; así que, por lo tanto saque mi reproductor de música y decidí optar por algo tranquilo para hacer un contraste de mi alrededor.

Pique el botón play y la música fluyó. La atmosfera descendió de estrés a calma total, la vida fuera de mi se iba consumiendo tan rápido que no daba el tiempo de digerir lo que estaba pasando. Intente entender porque todo iba tan rápido, nada se detenía - "¡más rápido, rápido! – pareciera que estuviera mandando una voz invisible sobre todas las cosas.

Alegre sonreí porque mi camión se aproximaba, metí una mano al bolsillo derecho del pantalón y saque mi credencial de la escuela con un par de monedas para seleccionar la cantidad requerida. Ingresé al diminuto vehículo de transporte y pagué, viré mi cabeza para observar donde había un lugar disponible pero no había un asiento sólo todos estaban ocupados por una persona, pensé – ni madres, no me voy a ir parado – así que busque el asiento más cercano, ok, lo encontré y me acerque lentamente ya que estoy muy grande para esas dimensiones.

Me senté en la orilla, colindando con el pasillo – aún me duelen mis pompis porque una mitad estaba bien sentada y la otra volando – acomode mis cosas, me enfoque de nuevo en la melodía para saber en qué parte iba, reconocí inmediatamente los sonidos y me deje llevar, perdiéndome en las suaves notas. No pasó mucho tiempo cuando ya me había perdido en mis propias ideas cuando de pronto voltee a mí alrededor y miré a una muchacha mirando el color de sus uñas, quizás se enfocaba más en que esta mañana no se pinto muy bien o que se yo, pero allí estaba ella muy linda.

No pude dejar de observarla, lo raro es que no podía ver su rostro. Así que me atreví, aclaré un poco la voz y proseguí a decir:

  • Hola, ¿a caso la señora del pedicure te maltrato tus uñas? – reí, pero de nervios por semejante pregunta estúpida.
  • ¿Perdón? – sonrío y al fin pude ver su rostro. Los nervios se habían posicionado de mí por completo.
  • E… este, si pues, lo digo por tus uñas mal pintadas… - ¡idiota! - Pensé – ¿qué es lo que acabas de decir, pedazo de…?
  • Pues… - río y pensó muy bien lo que iba a decir – me gustan mis uñas, y no, no fui a que me las pintarán yo sola me las decoro.
  • Me parece bien – te has salvado, imbécil. – no quise comentarlo a manera de ofensa, disculpa.
  • No te preocupes, siempre me dicen lo mismo pero a mí me agrada.
  • Sí, eso es bueno. - ¿qué más le pregunto?, ¿qué fucking más?
  • ¿A quién escuchas?, a mi me gusta todo tipo de música – sonrío mientras disfrutaba mi rostro perplejo.
  • Eimog.
  • ¿Cómo?
  • Eimog. E I M O G, es una banda de post-rock italiana.
  • Orale, nunca la he escuchado mencionar…

La plática siguió su curso sobre música, sentí una inmensa atracción al identificarme con otro ser extraño al que le apasiona el arte musical. Dios, cada segundo que pasaba con ella era mi perdición. Escalofríos repentinos, manos sudorosas, mariposas en el estómago, en fin, todas esas reaccionas químicas al amor las sentía justo en ese momento.

De la nada empezó a temblar dentro del camión y todos se callaron, inclusive ella. Todas las personas que venían en el camión me miraban fijamente como si me estuviera pasando algo.

  • Me das permiso, por favor, voy a bajar.
  • ¿A dónde vas? – insistí en preguntarle por qué se iba.
  • Déjame bajar, yo no te conozco…

Así fue como paso, gracias a mi estúpida imaginación pase un momento de desilusión. Me hice a un lado y ella salió del camión. Vi a través de la ventana cuando se alejaba. Cerré los ojos, inmediatamente los abrí y ella me estaba observando a mitad de la calle. El chofer aceleró el paso y así vi como me iba alejando de una triste ilusión.


Con dedicatoria a ti, chica que con solo sentarme a tu lado hiciste que me mal viajará.

domingo, 16 de mayo de 2010

Donde las calles no tienen nombre.


El momento esperado ha llegado. Aquellas noches que suplicaste a las estrellas y a la luna que te socorrieran con un poco de ayuda en tu infame vida, al fin te han escuchado. He notado ese cambio en ti, ¿qué es lo que te hizo cambiar?, porque no fueron las estrellas ni algún conjuro astral, ¿qué fue? El día que te vi y note tu cambio fue uno de estos días que ibas caminando por la carretera en dirección al sur, me quede con la idea del Ismael curioso, introspectivo, meditador. Cuéntame qué pasó.


Bueno, ¿recuerdas aquel día que me viste en la carretera?, te voy a contar brevemente que me sucedió:

Fue un sábado normal como cualquier otro pero desde que desperté supe que iba a tener algo de intensidad, algo que estaba esperando desde hace mucho, ¿me entiendes?, ok, iba caminando por esa carretera y a la vez pensando en lo bien que me he sentido últimamente, quiero y me quieren (esas personas que en las últimas tres semanas he tenido la oportunidad de contar con tan sincera amistad y que he disfrutado de su compañía). Prácticamente me encuentro donde las calles no tienen nombre y lo único que transitan son amor, alegría, esperanza y todo el listado de cosas hermosas que la vida misma te puede dar cuando te propones estar bien. Fíjate que también me he sentido bien porque creo estar haciendo bien ayudando a una persona en tener confianza en sí misma y disfrutar el momento, las cosas pasan por un motivo no las puedes cambiar y menos cuando se trata de seres humanos.

Te puedo decir qué mientras más camino por estas calles, más me hago a la idea de lo feliz y satisfecho que me encuentro de tener un bonche de sentimientos hermosos que solamente salían cuando los necesitaba, ahora fluyen por si solos, creo que ellos están expresándose a flor de piel en este momento.

Con respecto el rumbo que llevo hacía el sur es porque me estoy preparando para llegar triunfante a casa, que mis padres vean el fruto de la semilla que sembraron en mi. Ellos saben de qué árbol vengo pero esta vez es diferente, ya no hay luces destellantes, ya no hay engranes que atormenten mi existencia, ya no hay penumbra en mi ser solamente hay amor y paz para todos mis semejantes que están alrededor. Si, cómo escuchaste, me encuentro en el lugar adecuado y en el momento adecuado.

Me dio gusto en volverte a ver y conversar conmigo mismo después de tanto tiempo.

Te saludaré a papá y mamá de tu parte, si, ya sé, no me olvido de tu hermana que te ama a ti y a mí.

Nos vemos pronto, Ish.

Te quiero.

Where the streets have no name
We're still building
Then burning down love
Burning down love
And when I go there
I go there with you
It's all I can do






sábado, 8 de mayo de 2010

Construyendo imperios.


¡Cállate! ¡Basta ya! – Sucumbe en llanto la pequeña criatura indefensa al estar escuchando dentro de su cabeza las voces monstruosas que evocan desesperación y sufrimiento. ¡Mamá! ¡Papá! ¡Ayúdenme, por favor! Pero ¿por qué nunca pidió ayuda a Dios?, ¿a caso el niño sabía que Dios le ayudaría? Quizás no lo ayudo como todos esperamos ser socorridos por cierta deidad pero... lo ayudo en su momento.

Día tras día el niño caía derrotado por las batallas que se libraban dentro de su ser, ese dolor tan grande que cargaba a tan corta edad y falta de experiencia en la vida misma lo hizo madurar con el paso del tiempo, a tal grado de llegar a ser único. Semanas, meses y años pasaron hasta que entendió que la vida así tenía que seguir, disfrutar y dejarse llevar por el momento.

Dios, gracias.

Vida, estamos en deuda.

Bienvenido a la vida de un niño que dejo de llorar y escuchar voces monstruosas hace un par de años. Esos rugidos guturales y voces llenas de odio, rencor, ira han sido suprimidos por un sonido natural y puro.

Soy feliz, ¿qué más puedo pedir?, salud y bien para todos los que están a mi alrededor. Compartiré energía positiva para aquellos que aún tienen problemas personales, anímicos o amorosos.

Este post va dedicado a todas esas personas que han tenido éxito en su vida laboral/personal por lo que va del año.

Construyendo imperios reales sobre este campo real. Nosotros.

martes, 4 de mayo de 2010

It’s Natural To Be…

El control mental ha pasado a ser un factor importante, vital diría yo, hace mucho que no escribo y las veces que intentaba escribir no pasaba de un pequeño párrafo. En el último par de semanas he estado tan ocupado que mi mente se encuentra más activa de lo normal y me invita a estar, obvio, de mejor humor. Estoy cansado, ¿y? la vida comienza a tomar su rumbo, ya no hay vuelta atrás, ya no tienes porque detenerte a pensar: ¿estará bien?, ¿estoy actuando correctamente?, ¿me veo mal?, ¡NO!, estas en perfectas condiciones para esto y más, solo tienes que aprender a tomar las cosas como vengan… eres capaz.

¿Viajarías conmigo un rato fuera de este mundo?, atrévete, va a ser genial.

El sonido del viento balbucea en las montañas cercanas creando una sonoridad tan profunda. Por otra parte, las nubes cubren el cielo en su mayoría, enormes figuras puedes encontrar en aquellas formas de algodón suspendidas – oh, qué bonita jirafa… ¿la puedes ver? – me dijo aquella voz que me visito por mucho tiempo – observa bien y encontraras los detalles de muchas cosas que desconoces.

Esta vez dije – ni madres, esto lo disfrutaré yo sólo… sin tu ayuda.

Me quede parado en plena intemperie sin nada que me rodeará, solamente la lejana falda de cerros que susurraban los cantares del viento y me olvide de todo el cansancio que tenía. Extendí mis brazos y alcé mi cabeza, cerré los ojos, me deje llevar por todo esa sonoridad que me estaba encapsulando.

¡Estoy volando!... ¡estoy…!...


 

Gracias.

Simplemente gracias.