Estoy en lugar distante, lejos de la civilización donde puedo pensar claramente en ti. Qué raro, no ha pasado el par de días que te conozco y me agrada pensar en ti, curioso, ¿no?, creo que al igual que la mayoría nos emocionamos cuando conoces a alguien y, más si es una persona muy bella con buenos sentimientos y sobre todo carismática… suspiró y pienso en el nombre de la muchacha.
Con solo evocar aquella persona que me hace sentir feliz, siento que encajo perfectamente en este lugar en donde me identificó por ser un hábitat desértico, despoblado si a caso la población sería el Valle de Guadalupe y sus viñedos, pero aún así es escaso.
Tome el camino que lleva a la pequeña capilla con una hermosa vista a los viñedos; las hierbas y matorrales hacen que todo sea perfecto para este momento en el cual estoy pensando en esa mujer. Nada más recuerdo su cara y sonrío, me tiemblan las manos y no paro de suspirar. No puedo dejar de sonreír, estoy completamente contento y quizás han de pensar que es por la chava, pues lamentablemente no es la chava lo que pone alegre es… no sé mi vida, mi situación, no lo sé todo está bien fregón. Es como si estuviera frente al cuadro de mi vida, coloreado perfectamente y su tonalidad bien matizada, quizás a esta pieza maestra le hace falta un poco de amor, aunque amor ya lo tengo… sería más bien dar amor a los demás, que estén dispuestos en recibir un amor verdadero, un amor magnánimo para aquellas personas que aún llorar por una relación fallida… quisiera que mi cariño se esparciera por las personas que en verdad lo necesiten. Hace un par de horas cuando estaba en clases un amigo me dijo: uta mano, que chido que andes así… me voy a contagiar de tu alegría y energía. Simplemente mi amigo me tocó y si sentí que le pase la buena vibra.
Cómo lo había comentado en entradas anteriores: soy una fuente de energía, irradio luz de mi ser. Creo que todo sería más "bonito" más de lo que es, si todos fuéramos personas cargas de energía.
Dejo lo siguiente para que lo practiquen, en verdad ayuda a relajarte y concentrarte:
Ejercicio de respiración.
Inhala (cuenta hasta cuatro).
Mantén el aire (cuenta hasta cuatro).
Exhala (cuenta hasta cuatro).
Cuenta hasta cuatro.
La metodología se basa en inhalar aire y contar hasta cuatro, luego mantienes el aire contando hasta cuatro, lo exhalas contando hasta cuatro y por último sin respirar ni nada cuentas hasta cuatro para que vuelvas a inhalar y se repita el ciclo… me gusta llamarlo 16 segundos de tranquilidad.
uhi pero ke padre andar asi, casi casi flotando!
ResponderEliminarbien por eso y ke gusto por ti :D
perla, debe ser especial ;)
Jolie♥