domingo, 23 de agosto de 2009

Vacio. Confrontación.




La temperatura ha bajado en los últimos días, anteriormente mi humor lo hacía también, decaía hasta lo más profundo de mi ser donde mis peores miedos se encuentran guardados y cerrados con candado, quizá oxidado en estos momentos porque hace mucho que no bajao a la raíz de mis más grandes temores. Es por eso que en esta noche donde todo ha vuelto a ser como antes, solamente con el ligero cambio que me siento bien, únicamente quiero ir a buscar algunas cosas del pasado y desecharlas, eliminarlas de mi ser. Intentaré dejar un vacio en las entrañas de mi ser para poder guardar nuevos momentos alegres, de orgullo, de bien... momentos importantes en mi vida.

Por otra parte la noche esta calmada con una suave corriente de aire. Estoy en la sala de mi casa, sentado en el viejo sofá escuchando Mournful Congregation y recordándome hace un par de meses atrás que solamente escribía puras tristezas, sobre mi "vida asquerosa", en fin. Ninguna luz se encuentra encendida estoy en plena obscuridad, cada segundo que pasa siento como la densa brisa que recorre las calles me abraza y me sujeta fuertemente, extrañaba sentirme abrazado. En verdad que extrañaba estar en este preciso momento, disfrutar de la buena música, un vaso de agua (antes acompañado por cigarrillos, ahora solamente agua y ejercicio) y sobre todo la fastuosa noche que veo a través de la ventana frontal y trasera de la casa.

Por la ventana frontal alcanzo a divisar un poco la luz mercurial, a pesar de que hay una cortina de tela también está la cortina de neblina, así que iré a recorrer la cortina un poco para alcanzar a ver bien el horizonte… listo, ahora sí, el potente fulgor de la luz es opacada por la tremenda corriente de humedad en el aire. Un poco más arriba, mi vista se enfoca en la preciosa gema blanca irradiando su potente resplandor blanquecino y, por debajo la extensa cama de bruma cubre la colonia. Debo de mencionar que la ubicación de mi colonia geográficamente hablando se encuentra rodeada de cerros desérticos con caminos infinitos que te pueden llevar días de viaje a pie, así que ese es un factor para que la niebla se asiente en este lugar que prácticamente lo considero mi santuario de pensamientos (aunque, no se compara con la majestuosa, espectacular y espesa calima sanquintinense).

Por la ventana trasera alcanzo a ver un árbol enorme de eucalipto siendo mojado por la neblina y las ramas siendo castigadas por el viento, fustigando a las pequeñas hojas haciéndolas desprenderse brutalmente del raquis de la rama. Detrás del triste árbol se ve el color de la ciudad, naranja pastel, si naranja pastel es lo que parece a través de la espesa cortina de pequeñas partículas de agua. Desde aquí puedo respirar el bálsamo fresco del eucalipto logrando sentir la música mística y "pesada" a su vez.

La puerta de la entrada a la casa se encuentra abierta dejando entrada libre a la ligera corriente de aire, mis pies descalzos siente la presencia del frío abrumador. Afortunadamente, me gusta mucho el clima y no siento la necesidad de ponerme unas calcetas térmicas.

Es bueno recordar los viejos tiempos sin tener que intimidarte a ti mismo, sin tener la necesidad de escribir tus más grandes temores… debo decir que ahora si estoy empezando el verdadero camino y esta por tomar rumbo hacía el éxito.

1 comentario:

  1. wooooow!!!
    ahora si qe me
    has sorprendidooo
    buenoo mass
    hehe
    aa esta asi masivamente
    espectacularr!
    & mas por el FINAL!
    eee
    [debo decir qe ahoora si estoy empezandoo el verdadero camino & esta por tomar rumbo hacia el EXITO!]
    me gustooo muchoo..
    ya savess
    sigue asii
    & pienso qe eres exceLentee
    en estoo de vdd!!
    ;D
    se Le qiere..
    besos&abrazoz!
    <3

    ResponderEliminar