Las bajas temperaturas producen una especie de lentitud al pensar. Los dedos dudan al pisar una tecla. La respiración es muy cansina y lamentable.
Solamente hay una cosa que me hace sentir bien y es el amor hacía mi padre. Hoy te vi querido padre en una de las facetas más importantes de tu vida, tu padre te ha venido a visitar y he visto con mis propios ojos muchas cosas que antes no entendía, gracias a él tu eres el ser más chingón de este planeta y gracias a ti yo seré tu reflejo y tu enseñanza la llevaré por siempre.
Ahora por la madrugada te mande un mensaje a tu móvil a las 12:04 pm del 27 de noviembre: "papi feliz cumpleaños que Dios te bendiga por la eternidad y gracias por traerme a este mundo".
Desde que me levante no dejé de observarte y analizarte. He quedado satisfecho con lo que vi, soy tu reflejo, tu semejanza, soy tu hijo y estoy orgulloso de que seas mi padre, mi mentor, mi maestro… mi amigo – las lágrimas están rodando sobre mis mejillas lentamente mientras escucho Prelude: Song of The Gulls por King Crimson.
No existen las palabras para que describan los actos heroicos de un padre ante los ojos de su hijo. Alguna vez me dijiste que cuando tú ya estuvieras ausente estarías desde arriba guiándome por el mejor sendero, tal y como lo hace tu madre desde la estrella que siempre me señalas en el cielo.
Estoy seguro de que siempre lo harás querido padre, tu voz quedará intacta en mi corazón, en mi mente y en mi espíritu. También sé que partirás tranquilamente al saber que has dejado formado a un hombre recto – con toda la extensión de la palabra – que seguirá fielmente las enseñanzas que su padre le ha dejado como el regalo más preciado de su vida.
Eres y serás mi más grande influencia, por ti soy lo que soy. Por ti seré lo que seré.
Soy obra. Tu creación. Tu pequeño cachorro.
Cada vez que pones tu mano sobre mi hombro siento que el mundo mismo me protege, tu sonrisa supera cualquier estado de felicidad mío – y bien sabes que siempre estoy sonriendo. Tus ojos dadivosos jamás dejarán de verme tal y como lo haces cada vez que me observas cuando realizo una actividad.
Te amo, papá.
Felicidades.