Eventualmente cuando llegas a una edad donde el tipo de razonamiento es divertido, ¿por qué?, según yo le encuentro divertido porque ya no sabes qué hacer si tomar el camino de la izquierda o el de la derecha; mientras tomas la decisión pueden pasar muchas cosas te deprimes, te cierras tu mundo "yo", te emborrachas, te drogas (no nada más estupefactos sino vicios cotidianos comer, dormir, pereza, deudas, look social… creo que son bastantes y ya saben a qué me refiero) y, por otra parte está el "bright side" que te lleva a momentos clásicos cómo: estar bien contigo mismo y con los demás, estar enamorado pero, suele pasar y he entendido que pasa en todas las edades cuando sientes que estás listo para decirle a una persona que si quiere estar contigo y la respuesta de la otra persona es "no" todo se puede desboronar en cuestión de segundos, así que puedes ser la persona más fría, hostil y severa pero el sufrimiento no te lo quitarán en un buen rato… ¡ANIMO CHINGADA MADRE!), regresando al tema, conocer gente nueva, tener contacto con personas dentro de algún trabajo importante, no sabes lo que te depara la vida y puede ser algo intrigante al no saber que te puede pasar, creo que es en ese momento cuando puedes decir: estoy listo, que venga lo que tenga que ocurrir!.
Como tradición debo de poner algo que tenga relación con mi escrito así que escribiré un poco de mi chistosa infancia.
Si, así como lo leyeron, escribiré unos cuantos renglones sobre mi infancia, así que comenzaré con una clásica y épica, esta va para cualquier persona que me quiera hacer daño emocionalmente… eh!, bueno mejor no la escribo porque quizá si me afecte. Debo de admitir que desde pequeño fui muy grande de cuerpo, según mi hermana mayor no era GORDO pero estaba como tronco todo grandote para ser un bebé, jaja, justamente le acabo de comentar que estaba escribiendo en mi blog acerca de cuando era un pequeño y me dice: cuenta la de "entre el mueble y la cuna" y sí, lo haré.
Según la historia de José Ismael Pérez Bueno comienza así: Nací un miércoles, 17 de junio de 1987 (así es ya tengo 22 años y bien vividos… ah gracias Dios mío), medí aproximadamente 50 cm y pese 4.100 kg. Según en mi edad de "chupa chichis" fui demasiado extrovertido, mis primeros pasos y palabritas fueron a los 11 meses (si claro ustedes saben caminar con las rodillas y las manitas sin olvidar los primeros PA-PA o tipo Animal de los Muppets Baby "WA WA WA WA"… casi me puedo imaginar a mi mamá diciéndome: "¿Qué estás haciendo José?[Que por cierto es algo que no entiendo, los bebes no hablan o te pueden contestar: "nada mamá… solamente me estoy fumando un cigarrillo" ahh gracias Stewie de Family guy], y yo contestándole a mamá: NADA NANI!! COMIENDO GALLETAS!!! WA WA WA WA ANIMALL!! WA WA WA!!, HA HA HA gracias infancia chistosa). En fin, recordando aquella caída de la cuna fue épica, me quería salir de la cuna y como estaba enorme me salía fácil… bueno por información de último minuto debo cambiar la historia y decir qué: para que me cambiarán de pañal era una lata siempre rodaba y rodaba sin parar hasta que un día me fui al borde de la cama y caí, si, pero me detuvo o más bien al caer me atoré en el mueble juntó a la cama y quede con la cabeza hacia abajo atorado, según mi hermana nada más se me miraban los pequeños pies que parecían tamalitos como se movían y yo riendo… ser bebé no tiene precio. También está la clásica épica monumental que si hace añicos las entradas de mi compa Potter, sí, ninguna de mis anécdotas de bebe puedo recordar solamente: aquella mañana que vi y razoné por primera vez los rostros de mis padres, de ahí hasta ahora recuerdo todo a la perfección, tengo una muy buena memoria en recordar personas, momentos, todo recuerdo pero en fin, no estoy hablando de mi vida emocional sino de mi vida chistosa y rara, creo que con la siguiente anécdota empezará todo lo bueno, ah sí, hace un momento platicaba con mi hermana y le dije: oye, cómo la vez? Escribiré que era un tragón extremo? Y dice: si escríbelo… jaja. Entonces empecemos, los jefes la cuentan y la cuentan a mis camaradas y algunos ya la han escuchado 613879023615238791287909 vez y se siguen riendo hasta orinarse en los pantalones, no veo porque no compartir ese momento con ustedes que fue parecido a esto: jefes en una tarde de verano, fresca según me dieron de comer mi sopa de espinacas, jugo de naranja con zanahoria y al terminar prosiguieron con llevarme a dormir a mi pequeña cuna, si, pequeña porque ya no cabía en ESA MADRE!! CHALEE!!, en fin, el momento se acerca… JA JA JA, y fue así cuando mi papá me dejo en la PEQUEÑA CUNA DEMONIOS y me dio besito para que durmiera pero ne, no dormi ni madres… para cuando regresaron mis papas a ver cómo estaba… OH SI EL MOMENTO ESPERADO… estaba era poco… ¿cómo decirlo?... mi cuarto estaba repleto de CAGADA, jajaja si!... según mis jefes el cuarto era de color blanco, recién pintado y emplastado para que solo un solo motín terminará con todo el esfuerzo que le costó al jefe emplastar y pintar yo acabe en cuestión de minuto, manitas "pintadas", pelotitas tipo plastilina pegadas en la pared y lo más chingón de todo esto… yo… yo estaba embarrado hasta más no poder de mi propia calabaza… y la parte sabrosa como dice mi jefe: "el morro tenía la boquita repleta de su propio lodo y todavía la disfrutaba mientras se chupaba los pequeños deditos embarrados de esa mezcla amarillenta rojiza" jefe termina tirando las tripas después de contar esta anécdota al recordar aquellas imágenes bizarras y fétidos olores… debo admitirlo, ¡SOY UN CAGÓN! ( (h) monito de EMESENE con las gafitas). Es por eso cuando le dije a carnala mayor que iba a contar esta historia dijo: cuéntala… de todos modos tú te comías todo cabron. De nuevo debo admitirlo SER UN CAGÓN Y TRAGÓN DE TODO en etapa "bebesca" no tiene pinche precio… orale Visa/Master Card (HSBC) pónganle a la chingada!.
Ahora solo tener 22 años no tiene madre recordar aquellos momentos que marcaron mi etapa de bebe con todo y que jefes nunca van a olvidar a su pequeño bebe comiendo "paté de calabza".